OVIEDO 14 Abr. (EUROPA PRESS) –
Denunciamos el caos en la política migratoria del Gobierno de Asturias

Esta mañana hemos ofrecido una rueda de prensa en la Junta General del Principado de Asturias para dejar clara la postura de VOX en relación con la política migratoria del Gobierno central y su impacto directo en nuestra comunidad.
Estamos hartos de que tergiversen nuestro discurso. Mi oposición al reparto de menores extranjeros no acompañados (menas) entre comunidades autónomas no se basa únicamente en la falta de recursos, financiación o plazas. Se basa en una convicción firme: estos niños deben estar con sus padres, en sus países de origen.
Una política migratoria fallida
Lo que está ocurriendo en España no es solidaridad, sino una imposición ideológica que ha convertido nuestro país en un coladero, en un lugar sin fronteras ni control. Soy plenamente consciente del drama humano que hay detrás de muchas llegadas, pero la acogida debe ser transitoria, con una fecha de retorno clara. Nunca permanente.
Lo que no tiene cabida, con todos los gravísimos problemas que están padeciendo miles de asturianos, es que la acogida se vuelva indefinida y que el Gobierno central reparta a estos menores por todo el país. Y menos aún que en Asturias se intente ampliar esa acogida a golpe de talonario millonario. Estamos al 100% de ocupación.
Asturias, una región con graves carencias estructurales
Nuestra comunidad sufre una pobreza estructural que los servicios sociales no son capaces de resolver. Además, estamos inmersos en una crisis demográfica que propicia el éxodo de miles de jóvenes cada año. A todo esto hay que sumarle otros problemas graves que no se resuelven cargando con más presión institucional.
Desde VOX seguimos defendiendo que la inmigración debe ser legal, ordenada y adaptada a las necesidades reales de nuestro mercado laboral. La solidaridad no puede convertirse en una losa para nuestros ciudadanos más vulnerables.
La inmigración ilegal es un delito, y el delito no se gestiona, se combate
No me cansaré de repetirlo, entrar ilegalmente en España es un delito, y el delito no se puede gestionar; se debe combatir. En el caso de los menores, el Gobierno tiene la obligación de hacer todos los trámites necesarios para que regresen con sus familias en sus países de origen.
Vamos a seguir diciendo lo que otros callan: la inmigración debe hacerse con voluntad de integración, respetando nuestras normas y ajustándose a nuestras posibilidades. Lo demás es ideología irresponsable a costa de los más necesitados.
