Gijón, 24 de abril de 2025
Con motivo del acto celebrado recientemente en el cementerio de Jove, queremos aclarar que dicho homenaje tuvo como propósito recordar a los mártires católicos asesinados el 14 de agosto de 1936 en la Iglesia de San José de Gijón, cuyas vidas fueron truncadas por motivos de fe y por su oposición al totalitarismo comunista.
La memoria de estos hombres, víctimas del llamado Terror Rojo, ha sido conservada durante décadas gracias al esfuerzo de sus familias y de quienes sobrevivieron a aquel cautiverio. La placa que a se colocó en el lugar fue sufragada mediante una cuestación popular, sin ningún ánimo de confrontación, ni de exaltación ideológica, sino como un acto de justicia y dignidad hacia quienes fueron perseguidos y asesinados por sus convicciones religiosas y políticas.
Lo hacemos a pesar del esfuerzo de las izquierdas en crear relato, hablando de que solo los muertos de su bando merecen respeto, algo que no es así. Es una gran mentira porque los que se recordó con esta ofrenda floral también murieron represaliados, como muchos otros: sin justicia y víctimas de la barbarie fratricida de una guerra civil.
Desde VOX defendemos que se cierre de una vez la herida. Que las izquierdas deroguen la Ley de Memoria Histórica, esa norma que daña a todos porque fomenta el odio y la revancha entre españoles. No se puede fomentar iniciativas ideológicas que dividen y solo sirve para profundizar en la brecha social. No se puede seguir así, no se puede seguir dando alas a un conflicto que terminó hace casi 90 años.

