El pasado 10 de julio comparecí en rueda de prensa en la Junta General del Principado para denunciar públicamente lo que considero un verdadero drama humano: la nefasta gestión de las ayudas a la dependencia en Asturias por parte de la consejera Marta del Arco y su equipo. 

La realidad que sufren miles de asturianos es sencillamente inaceptable. Según la propia Ley de Dependencia, el plazo máximo para que una persona reciba la ayuda desde que la solicita es de 180 días. Sin embargo, en Asturias se tarda casi el doble: 336 días de media, un retraso escandaloso que multiplica el sufrimiento de quienes más necesitan apoyo. 

📊 Los datos que me obligaron a alzar la voz 

Durante mi intervención quise poner negro sobre blanco algunas cifras que deberían avergonzar a cualquier gobierno que se autodenomine “de progreso”. 

  • Solo en lo que va de año, 724 asturianos han fallecido esperando una ayuda a la dependencia que nunca llegó. 
  • En 2024 fueron 1.147 personas que murieron sin ver atendido su derecho. 
  • Hoy hay 9.300 personas en lista de espera, según el Observatorio de la Dependencia. 

Pero la situación es aún más grave si tenemos en cuenta que, al ritmo actual, harán falta nada menos que 94 años para que se alcance la plena atención en Asturias. ¿Cómo podemos hablar de “alto nivel de prestaciones”, como hace la consejera, ante semejante panorama? 

💶 Unas ayudas que no garantizan un cuidado digno 

También quise denunciar que, dentro de los tres grados de dependencia reconocidos por la Ley, los 13.247 cuidadores familiares asturianos reciben unas cantidades que están por debajo de la media nacional

  • 122 euros, 207 euros o 285 euros, según se trate de grado 1, 2 o 3. 

¿De verdad se puede sostener a un dependiente en el hogar con esas cantidades? ¿Qué piensa la consejera cuando afirma sin rubor que en Asturias tenemos un “alto nivel” de prestaciones? 

🗣️ No me quedaré callada 

Por todo ello, desde VOX Asturias y en mi labor como diputada, seguiré insistiendo hasta la saciedad para que se cumpla la Ley, se reduzcan drásticamente los tiempos de espera y se revisen las cuantías, con el objetivo de garantizar un cuidado digno para todos los dependientes de nuestra tierra. 

No podemos seguir generando falsas expectativas a nuestros mayores y dependientes, ni permitir que sigan muriendo sin recibir la prestación que les corresponde por derecho. 

Lo he dicho y lo repito, un Gobierno que permite esta situación no puede llamarse “social”. Es hora de actuar con responsabilidad y poner fin a este auténtico drama. 

Ilustración simbólica sobre el abandono de los mayores en Asturias, con relojes gigantes que representan el tiempo de espera, engranajes, un anciano sentado solo y la Cruz de la Victoria asturiana, inspirada en el artículo de Sara Álvarez Rouco.

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