En el Pleno de la Junta General hemos denunciado, el Grupo Parlamentario de Vox, una realidad que muchos gijoneses intuyen desde hace tiempo, el Puerto de El Musel está siendo utilizado por el Partido Socialista como arma política. No estamos ante una simple cuestión de gestión portuaria. Estamos ante una maniobra en toda regla, planificada desde Madrid, ejecutada desde Oviedo y sufrida por Gijón.
Porque lo que pretende el PSOE es claro: convertir el puerto más importante de Asturias en un brazo armado de sus políticas de transición energética, impuestas desde el Gobierno central y acatadas sin rechistar por el Ejecutivo asturiano.
Pero no se quedan ahí.
El Musel se ha convertido también en una palanca para recuperar el control político de Gijón, utilizando sus infraestructuras y suelos en una confrontación abierta con el municipio. El puerto, en lugar de ser motor de desarrollo, está siendo instrumentalizado para dividir, enfrentar y manipular.
Retos reales ignorados por intereses partidistas
Mientras tanto, los verdaderos problemas siguen sin resolverse:
- ❌ La autopista del mar sigue sin recuperar su operativa.
- ❌ Los accesos al puerto continúan siendo un cuello de botella.
- ❌ La ZALIA permanece estancada en la inacción.
- ❌ Falta transparencia en la adjudicación de terrenos industriales.
Estos son los temas que debería abordar cualquier gobierno serio. Pero aquí prefieren envolverse en campañas mediáticas y vender humo sobre supuestos cambios de rumbo y sostenibilidad.
¿Descarbonización en un puerto granelero?
Nos dicen que El Musel será referencia en descarbonización. Pero al mismo tiempo quieren potenciar su actividad como puerto granelero, con todo lo que ello implica en contaminación ambiental. ¿Cómo se entiende esto?
¿De verdad se puede hablar de transición ecológica cuando los graneles siguen contaminando los barrios colindantes? ¿Cómo se va a convertir el puerto en un nodo logístico internacional si el Corredor Atlántico sigue atascado, si la Variante de Pajares acumula retrasos y si los servicios ferroviarios son un desastre permanente?
Puro maquillaje político
Todo esto no es más que maquillaje político, cambio de nombres y titulares sin resolver los problemas estructurales. Lo más alarmante es el crecimiento descontrolado de puestos por designación política, señal inequívoca de que lo que prima no es la eficacia, sino el reparto de sillones.
El Musel no necesita marketing político. Necesita inversión real, gestión profesional y transparencia. Y lo que no necesita Gijón es que el puerto se convierta en una extensión del aparato socialista.
Desde VOX vamos a seguir denunciando esta operación. Porque Asturias no puede permitirse perder una infraestructura clave por culpa del sectarismo y la propaganda.
