💥 Sograndio, cuando la desidia del Gobierno pone en riesgo la seguridad y la reinserción de menores.
El reciente cese de la directora del centro de menores de Sograndio, tras múltiples denuncias por su gestión y una serie de incidentes alarmantes, confirma lo que desde VOX llevamos advirtiendo durante meses en la Junta General del Principado de Asturias: el sistema de protección y reinserción de menores está abandonado por parte del Gobierno regional.
Desde que nuestra formación trasladó al parlamento asturiano las primeras señales de alarma —entre ellas, una denuncia por acoso laboral acompañada de pruebas sonoras—, el Ejecutivo autonómico ha mantenido una actitud de opacidad, pasividad y falta de liderazgo político. La respuesta institucional ha sido tardía y reactiva, como lo demuestra el hecho de que sólo tras la fuga violenta de un menor durante una salida educativa se activaran medidas de urgencia.
❗ Un centro en crisis estructural
El caso de Sograndio no es una excepción puntual. Es el reflejo de un modelo fallido en el que la seguridad del personal, la convivencia interna y los fines socioeducativos quedan relegados a un segundo plano, ahogados por la descoordinación entre departamentos, la falta de recursos humanos y técnicos, y una alarmante desconexión entre el Gobierno y la realidad que se vive dentro de estos centros.
Que un menor logre agredir al conductor de una furgoneta durante una actividad supervisada, empleando técnicas de estrangulamiento, y después amenace e insulte al personal, no es una simple «disfunción». Es una negligencia política de primer orden. ¿Cómo se explica que no se activaran antes protocolos preventivos? ¿Por qué se tardó tanto en evaluar la situación interna del centro si ya existían denuncias documentadas?
📉 Falta de previsión, falta de responsabilidad
Desde el Ejecutivo del Principado se ha anunciado ahora una «estrategia de mejora integral», con incremento de personal, refuerzo de seguridad y revisión de protocolos. Sin embargo, estas medidas llegan tarde, mal y sin una autocrítica clara por parte del consejero de Hacienda, Guillermo Peláez, ni del presidente del Gobierno autonómico.
La política de menores no puede ser gestionada como si se tratase de una partida contable ni depender exclusivamente de criterios administrativos. Hablamos de jóvenes con expedientes judiciales, sí, pero también de personas con derecho a una reinserción digna, en un entorno seguro tanto para ellos como para los trabajadores que los atienden. El enfoque del Gobierno ha sido tecnocrático y deshumanizado, lejos de los valores de autoridad, firmeza, respeto y responsabilidad que deberían imperar en estos centros.
🧭 ¿Qué propone VOX?
Desde VOX exigimos:
- Una auditoría externa e independiente sobre el funcionamiento del centro de Sograndio en el último año.
- Que el Gobierno haga públicos los resultados completos del informe de la Inspección General de Servicios.
- La asunción de responsabilidades políticas por parte de los responsables de Justicia e Infancia.
- Un plan de acción realista, con protocolos eficaces, dotación de personal cualificado y evaluación periódica externa, que sitúe la seguridad, la disciplina y la reinserción como pilares fundamentales del sistema.
En VOX creemos en la reinserción, pero sin buenismo ni ocultación. Cuando un centro de menores se convierte en un foco de violencia y descontrol, está fallando el Estado de Derecho. Es nuestra responsabilidad exigir cambios, defender a los trabajadores y proteger a la sociedad de los efectos de la dejadez institucional.
